Transfăgărăşan y otros 2 símbolos puramente rumanos del distrito de Argeș en Rumanía

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Autores:  & 
TraducciónSabina-Aurora Nicolae

 

Rumanía es un país con mucho potencial en el área del turismo, impresionando con sus paisajes únicos que te quitan el aliento. Hoy te vamos a presentar la provincia de Argeș y algunas de sus atracciones turísticas. Entre ellas se encuentran: la ciudadela de Poenari, el monasterio de Curtea de Argeș y el Transfăgărăşan.

Argeș –  Una corta presentación e historia del lugar

El distrito de Argeș se encuentra en el sur de Rumanía, más exacto en Muntenia. Su denominación proviene del río que lo atraviesa. Su nombre, “Argeș”, proviene de un término utilizado por los dacios, “argessos”, que significaba “brillante”.

Un corto análisis desde el punto de vista geográfico revela que en el distrito de Argeș se encuentran unas de las montañas más altas de Rumanía: Făgăraş, Iezer, Leaota, Păpușa y Piatra Craiului. Por lo tanto, Argeș representa un destino ideal para los aficionados del alpinismo y de las caminatas montañosas. Además, el paisaje está enriquecido por los lagos glaciares que confieren a la zona un encanto peculiar.

Argeș es uno de los distritos que domina la industria automovilística rumana. Allí se fomentan también actividades culturales y artísticas, contando con numerosos museos, teatros, casas memoriales y de cultura. Algunos ejemplos son el Teatro Alexandru Davila, las Galerías de arte, la Casa memorial de Liviu Rebreanu, el Museo de Arboricultura y Viticultura de Goleşti. Además de lo ya mencionado, el distrito enriquece el patrimonio nacional con varios edificios de gran importancia dignos de ser visitados.

Una de las más hermosas carreteras de Europa y, según Top Gear, la más encantadora carretera del mundo, se encuentra en Rumanía: la carretera Transfăgărăşan. El camino nacional 7C recorre las montañas Făgăraş desde la comuna Bascov hasta la proximidad de la comuna Cârtișoara.

1. Transfăgărășan – el camino emblemático del distrito Argeș

La vía Transfăgărăşan, denominada oficialmente DN7C, tiene una longitud de 151 kilómetros y se extiende desde la comuna de Bascov del distrito de Argeș hasta el cruce con la ruta DN1 entre Sibiu y Braşov. Su particularidad es el amplio territorio que atraviesa, penetrando las montañas a grandes alturas.

Este camino fue construido por petición de Nicolae Ceaușescu entre los años 1970 y 1974. Inicialmente, representaba solo una vía estratégica de emergencia llevada a cabo debido a la amenaza que representaban las tropas rusas de atacar y obstruir el paso ya existente entre Muntenia y Transilvania. Así, Transfăgărăşan comunicaba las guarniciones de Sibiu y Piteşti.

Este camino pavimentado recorre las más altas montañas de Rumanía, Făgăraş, y se conecta con el túnel del lago Bâlea, situado a una altitud de 2.042 metros. En la clasificación de las rutas alpinas de Rumanía, Transfăgărășan se sitúa en el segundo lugar si hablamos de altitud. Está abierto al tránsito automotor entre el 30 de junio y el primero de noviembre, en los otros meses del año estando cerrado debido al difícil proceso de remoción de la nieve.

Además, durante el verano se imponen restricciones entre las 22:00 y las 6:00 debido a que la oscuridad aumenta los riesgos de accidentalidad.

Argeș abarca un conjunto impresionante de paisajes medievales y es, al mismo tiempo, un reto para los aficionados de itinerarios montañosos o, incluso, para quienes aman conducir, ya que pueden sentir al máximo la adrenalina de Transfăgărăşan.

¿Qué atracciones turísticas podemos visitar en Transfăgărăşan?

  • El monasterio Curtea de Argeș – data del siglo XVI y es una de las atracciones turísticas más visitadas de Rumanía, conocida además por la leyenda del Artesano Manole.
  • La ciudadela de Poenari – para llegar a la fortaleza hay que subir 1480 peldaños, pero la vista espectacular te hará olvidar del cansancio. Fue una fortaleza en las luchas contra los otomanos, siendo muestra de ello los muros de hasta tres metros de grosor.
  • La presa de Vidraru – una de las más famosas atracciones de Transfăgărăşan, tiene una altura de 160 metros y fue construida en el año 1965.
  • El lago Bâlea – el más conocido lago glaciar de Rumanía, con una profundidad de más de 11 metros, se encuentra en una zona declarada como reserva científica. Desde sus cercanías se pueden escalar los picos de Capra y Buteanu.
  • La cascada Bâlea – con una altura de 60 metros, y situada entre los picos Moldoveanu y Negoiu, se puede llegar allí recorriendo un itinerario montañoso de casi 50 minutos.
  • El Museo Etnográfico Badea Cârțan – se ubica en la comuna Cârțișoara y es dedicado al célebre campesino Badea Cârțan. Aquí se pueden ver ornatos, herramientas e íconos pintados en cristal que datan del siglo XIX, pero también un hogar campesino de aquellos tiempos. A 9 kilómetros de la comuna Cârțișoara se encuentra la comuna Cârța. Allí podemos visitar la iglesia fortificada de los sajones, el monasterio Cisterciense. El monasterio de Cârța data desde el año 1202.

Itinerarios montañosos en Transfăgărășan

Los aficionados de senderismo pueden hallar varias rutas montañosas cerca de Transfăgărășan:

  • Cabaña Bâlea Cascadă (1234 m) – Cabaña Paltinu (2050 m)
  • Cabaña Paltinu (2050 m) – Pico Vânătoarea lui Buteanu (2507 m)
  • Cabaña Paltinu (2050 m) – Pico Moldoveanu (2544 m)
  • Cabaña Paltinu (2050 m) – Pico Negoiu (2535 m)
  • Cabaña Paltinu – Pico Paltinu (2399 m) – Pico Iezerul Caprei (2417 m) – Șaua Caprei (2315 m) – Cabaña Paltinu
  • Transfăgărășan – Valle de Stan – Prado Călugărița – Ex cabaña Călugărița – Cascada Călugărița – Lago Vidraru – Presa Vidraru

La historia de Transfăgărășan

En el año 1970, por decisión de Nicolae Ceaușescu, se ponen en marcha las obras para una nueva carretera que atravesaría los Cárpatos Meridionales. Aunque había más carreteras entre Muntenia y Transilvania, el miedo a una supuesta invasión soviética lleva a la iniciación inmediata del proyecto “Transfăgărăşan”, con el objetivo de unir las guarniciones de Piteşti y Sibiu. Además de su papel estratégico, se mencionan también los siguientes aspectos:

  • La inauguración de las cuencas del bosque del interior de Făgăraș”,
  • “El uso más racional de los prados alpinos”,
  • “La construcción de un centro turístico montañoso en la zona del lago Bâlea”.

La ruta fue cambiada varias veces por las condiciones geográficas y climáticas. Se trabajó durante todo el año en condiciones duras. Según las cifras oficiales, 40 personas murieron en la realización de estos trabajos.

La inauguración oficial de Transfăgărăşan, hecha por Nicolae Ceaușescu, tuvo lugar el 20 de septiembre de 1974, pese a lo cual las obras no concluyeron en aquella fecha. Así, fueron necesarios más años para el asfaltado y otras actividades conexas, dándosele la forma actual a dicha carretera en el año 1980.

Para la impresionante carretera se usaron:

  • 290.000 m³ de material de albañilería
  • 20 toneladas de dinamita
  • 3,573 toneladas de cemento
  • 89 toneladas de acero para hormigón
  • 24.000 anclajes
  • 129 toneladas de redes soldadas
  • 14.200 m² de encofrado
  • 1.750 metros lineales de tubos de hormigón
  • 4.100 metros lineales de tubería
  • 50 toneladas de confecciones metálicas
  • 6.900 m³ de arena
  • 6.000  de gravilla
  • 3.000 toneladas de grava
  • 740 faroles para la iluminación

¿Cuándo se puede circular en la carretera Transfăgărăşan?

La ruta está abierta entre el primero de julio y el 31 de octubre. El resto del año el camino está cerrado porque el tiempo imprevisible no permite la circulación.

2. La ciudadela Poenari del distrito Argeș

La ciudadela Poenari es un monumento histórico profundamente impregnado de la hermosura de los edificios medievales. Está ubicada justo en la cumbre de una montaña de la provincia Argeș, más exactamente en las cercanías del lago Vidraru y de la central hidroeléctrica Vidraru.

La historia nos revela que este fortín fue concebido en primera fase durante el reinado de Negru Vodă, siendo fortalecido posteriormente por Vlad Țepeș, gobernante que lo usó como punto de refugio y de observación. En el año 1500, dicha construcción apareció por primera vez en un documento histórico elaborado por el rey de Hungría, Ladislao V, conocido como el Póstumo.

Más tarde, y como resultado de un terremoto de gran magnitud, una parte de la ciudadela se derrumbó, siendo restaurada más tarde y reformada durante el comunismo con el fin de atraer a los turistas. Es conocida actualmente por haber sido la segunda residencia de Vlad Țepeș.

La forma de la ciudadela es alargada. Tiene 5 torres: 4 redondas y una en forma de prisma. Para llegar a la fortaleza, los visitantes deben subir 1480 peldaños. Aunque para muchos puede parecer un camino fatigante, la vista del valle de Argeș sin duda compensa el esfuerzo.

3. El monasterio de Curtea de Argeș

Este convento es un edificio ortodoxo localizado en Curtea de Argeș. Fue construido por Neagoe Basarab entre los años 1515-1517, sobre los cimientos de la primera metrópoli de Valaquia. Es considerada por muchos la más valiosa construcción de arte y arquitectura eclesiástica de aquella época. Durante el reinado de Carol I, el monasterio fue convertido en una necrópolis de la familia real del país. Aquí se encuentran hoy en día las tumbas reales de los monarcas rumanos y también las reliquias de santa Filofteia, lo cual le añade un valor solemne al edificio.

La iglesia está formada por tres partes principales: la capilla, la nave y el nártex. El patio de la iglesia está decorado con elegancia y goza de un relajante paisaje, en donde los cristianos disfrutan del regalo de la naturaleza ofrecido por Dios. Antes de la entrada principal hay un santuario que embellece el convento a través de sus adornos pulidos y escogidos con atención. Las pinturas del interior fueron hechas por un prestigioso pintor de aquel tiempo, Dobromir de Târgovişte. Años más tarde, el arquitecto francés André Lecompte du Noüy se encargó de la restauración y remodelación del edificio.

Existen también varias leyendas relacionadas con el monasterio de Curtea de Argeș. Sin duda, la más famosa de esas es la del artesano Manole. Según esta leyenda, se rumoraba que todo lo que construía Manole de día se desplomaba de forma inexplicable de noche. La solución a este extraño problema le es revelada a Manole en sueños: debía sacrificar a su esposa para que su trabajo no se derrumbara más. Así, en una oportunidad en la que Ana le llevó bocadillos a Manole, este la encerró para siempre dentro de las paredes del monasterio, gracias a lo cual la maldición desapareció y la construcción pudo sobrevivir al paso del tiempo.

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Fuentes:

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