Lisboa: el centro de la cultura y de la historia portuguesa visto por estos 7 símbolos

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Elétrico 28, Pixabay.com
Traducción: Irina T.
Revisado por: Andreea Mihăilă, Crina Cristea

 

Situada en la costa oeste de Portugal, Lisboa es el mayor centro turístico y cultural del país. En esta ciudad, la cultura y la historia local se mezclan con los cantos de fado, arte urbano, gastronomía y una comunidad enérgica que la convierten en un destino ideal para las vacaciones.

 

Lisboa es una de las ciudades más carismáticas y vibrantes de Europa, y ha ido ganando más popularidad en los últimos años. Un destino que combina sin esfuerzo el patrimonio  nacional, como la Torre de Belém, el Castelo São Jorge o el Largo do Carmo, con el arte moderno y el pensamiento progresista de la sociedad.

Ofreciendo una vista maravillosa a sus visitantes, la capital portuguesa se encuentra en la cima de siete colinas alrededor de las orillas del río Tajo. Sin embargo, a lo largo de su larga y tumultuosa historia, la segunda ciudad más antigua de Europa ha sobrevivido a un devastador terremoto que destruyó muchos de sus edificios.

1. Algunos de los grandes símbolos de Lisboa… Alfama, su barrio más antiguo

Alfama es el barrio más antiguo que puedes encontrar en la capital portuguesa, que se extiende  a lo largo de la costa entre  el Castillo São Jorge y el río Tejo. Durante la dominación musulmana, Alfama constituyó una ciudad entera, que poco a poco se fue extendiendo hacia el oeste, zona en la que ahora encontramos el barrio Baixa.

Aquí vivían los pescadores y los pobres y aún hoy en día, es visto como un barrio desfavorecido. Aunque el terremoto de 1755 haya destruido muchos de los edificios portugueses, el barrio de Alfama no se vio completamente afectado. Así que siguió siendo un laberinto pintoresco, con calles estrechas y pequenitas plazas.

Hoy, el barrio más antiguo de Lisboa ofrece a sus visitantes importantes atracciones llenas de historia y muchos restaurantes donde suenan canciones de fado. Aquí también puedes encontrar importantes atracciones turísticas, como Santa Maria Maior de Lisboa y el Convento da Graça.

 

2. El Castillo de San Jorge

Situado majestuosamente encima de Lisboa, representa una de las mayores atracciones turísticas que la capital ofrece a sus turistas. El Castelo São Jorge vio el inicio de la historia de Lisboa, vivió uno de los conflictos más violentos entre los árabes y cristianos, sobrevivió a los asedios castellanos y fue testigo del nacimiento de los portugueses como la nación de los mejores navegadores.

Ahora, la tumultuosa historia se refleja en las paredes del Castelo São Jorge, que figura  entre los símbolos más importantes y antiguos de Lisboa. La majestuosa fortificación está abierta a  los turistas que quieran saber más sobre la historia portuguesa.

 

3. El Elevador de Santa Justa

Esta es otra atracción turística que fue construida en el siglo XIX. El Elevador de Santa Justa fue inspirado en las creaciones de Gustave Eiffel y servía para transportar pasajeros desde la colina del barrio de Baixa hasta Largo do Carmo y sus ruinas. Su arquitectura única con arcos neogóticos y motivos geométricos lo sitúan en el top de los lugares más artísticos de la capital.

Anteriormente, Santa Justa era una parte indispensable del sistema de transporte de Lisboa, pero hoy en día es uno de los puntos destacados más valiosos del distrito de Baixa, midiendo 45 metros. Además, el Elevador de Santa Justa ofrece a los turistas una maravillosa vista de la ciudad.

¡Vale la pena esperar en la fila aparentemente interminable!

 

4. La Plaza del Comercio

Plaza do Comércio es una de las zonas más maravillosas de la ciudad. Varios edificios de estilo pombalino rodean la gran plaza, dejando libre el lado sur que da al río Tejo. En medio de ella se encuentra una ilustre estatua con el Rey José I, mientras que a la entrada de la plaza se puede ver el impresionante y glorioso Arco de la Rua Augusta.

Según una guía de Lisboa, la Plaza de Comercio reflejaba la riqueza y las ambiciones de la sociedad portuguesa durante el siglo XVIII. En el mismo lugar, los comandantes planearon viajes marítimos a  Brasil, India y el Sudeste de Asia.

 

5. La Torre de Belém

La Torre de Belém es realmente el mayor símbolo de Lisboa. Es una pequeña fortaleza construida en el siglo XVI en estilo manuelino. Además, tiene unas torres de vigilancia de estilo árabe y unas almenas, mostrando la cruz de Cristo.

La Torre de Belém sirvió como punto de embarque y desembarque para los exploradores portugueses y como puerta de entrada ceremonial a Lisboa. Además, desde 1983 la torre forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y es considerada un símbolo de la Era de los Descubrimientos en Europa.

 

6. El Tranvía 28

El tranvía 28 forma parte de la gran red  de transporte que recorre  el centro de la ciudad. Este no es un objetivo turístico muy típico, pero las personas que visitan Lisboa muestran un gran interés en viajar en el antiguo tranvía amarillo. El 28 hace el viaje desde Martim Moniz hasta Campo de Ourique.

Con el amarillo puedes ver lugares encantadores, como Chiado, Barrio Alto, Basílica y Jardim de la Estrela. La red de transportes de Lisboa pinta los tranvías que atraviesan  la ciudad de varios colores, pero el amarillo del 28 sigue siendo el color clásico del transporte público.

 

7. Los Pasteles de nata (Pastéis de nata)

Es un postre específico de  todo Portugal, pero también de  las regiones que antiguamente fueron colonias portuguesas. Fueron preparados por primera vez antes del siglo XVIII por los monjes del Monasterio Jerónimos y ahora son un símbolo gastronómico portugués.

Los ingredientes principales de los pastéis de nata son las yemas de huevo, el azúcar y la canela. Hay personas que prefieren comerlos con azúcar glas en lugar de canela. Además, en 2009, The Guardian incluyó los pastéis de nata en el top 50 de las mejores comidas.

Lisboa es una de las ciudades más coloridas de Europa, una capital llena de cultura, historia, música, arte y buena voluntad, lo que la convierte en un lugar ideal no solo para los jóvenes, sino para todos los que les gusta viajar y descubrir nuevas culturas y sociedades. Lisboa, una aventura sin fin, impresiona a todos los turistas que la visitan.

Llegaron a Lisboa al anochecer, en el momento en que la suavidad del cielo infunde en las almas un dulce aguijón.

– José Saramago

Puedes leer el artículo también en rumano, italiano, portugués, francés.

Fuentes:

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